Embudo de cristal transparente, soplado con caña, tallado y dorado; de estilo Barroco. Tipología poco frecuente y difícil de encontrar en los diseños de la granja.
Cuerpo de forma ovoide que termina en una prolongación circular horadada en su interior para dar salida a los líquidos. Decoración de grabada a mano y dorado; en la parte central del deposito una flor rodeada de rama con hojas lanceoladas, realizada en La Granja de San Ildefonso. En este embudo se ve la maestría artística y técnica de los maestros sopladores, talladores y grabadores que lo realizaron.
La técnica del cristal de la granja, desarrollado en el siglo XVIII bajo el amparo de la Corona, destaca por el trabajo artesanal del vidrio soplado combinado con una decoración de talla a rueda y dorado al fuego, inspirada en los modelos bohemios y neoclásicos.
Para realizar la piezas el artesano utiliza una caña metálica para tomar el vidrio fundido del horno (a unos 1130°C) y lo moldea soplando aire. El proceso requiere herramientas tradicionales de hierro (como las pinzas y cuchillas) para dar forma a la pieza. En la decoración destacan los motivos florales, los grabados finos realizados con rueda, y los dorados al fuego, aplicados sobre objetos utilitarios y decorativos como este embudo.
El origen de la Real Fabrica de la Granja se remonta a dos obreros catalanes Ventura Sit y Carlos Sac, maestros vidrieros de la fábrica de Goyeneche, en Nuevo Baztan, que decidieron instalar unos hornos en la Granja de San Ildefonso, en Segovia, al cerrarse aquella manufactura. Felipe V en 1727 les autoriza y comienzan haciendo espejos y vidrios planos para ventanas de edificios y carruajes. En 1736 estos hornos quedaron bajo la protección real por la necesidad que tenía el patrimonio de cristales para los nuevos palacios reales, además de cristal plano para ventanas también requiere objetos suntuarios con la última tecnología y firmados por los mejores artesanos y artistas, recordando a las manufacturas francesas.
Su mayor esplendor se produjo durante los reinados de Carlos III y Carlos IV, pero fallecido Fernando VII la fábrica se alquiló a manos privadas
A lo largo de los años, la real manufactura produjo una gran cantidad de piezas de variadas tipologías. Entre ellas, abundantes piezas de servicios de mesa, tales como vasos, botellas, copas, dulceras, saleros, ánforas, lámparas, embudos etc























