Naveta de cristal soplado en molde, tallado y dorado en el borde.
Cuerpo de perfil ovalado y gallonado, rematando en la boca con formas onduladas; trasera o popa remata en rocalla acanalada moldurada; decoración tallada de formas ovales, boca dorada. Pie central de forma periforme tallado prismático con carrete en la zona inferior, que une con la base circular y plana.
Este tipo de piezas de cristal se realizan de forma artesanal por lo que a veces muestran pequeñas burbujitas de aire e imperfecciones en el interior de la pieza. Tampoco tienen la transparencia de los cristales actuales debido a su composición pero si tienen una sonoridad particular y formas únicas. Estas imperfecciones no se consideran defectos sino atributos de su autenticad y antigüedad.
El uso de la Naveta se emplea en las ceremonias de culto católico para contener el incienso que luego se vierte al incensario. Su nombre deriva del latín navicúla «barco pequeño» y se relaciona con la forma de la pieza, alusiva esta a la metáfora medieval de la Iglesia como una nave —o barca— de redención.
Las formas de las navetas han evolucionado en formas distintas pero todas tienen un componente común que recuerda a las barcos, nautilus más o menos fieles o esquematizados.



















