Salero de plata en su color torneada, fundida y cincelada, con marcas y burilada.
Formato ovalado con boca de cuatro segmentos y doble moldura; cuerpo de perfil sinuoso que se despliega hacia la base bordeada por pares de tornapuntas en ese en cada lado con extremos comunes que sirven de pies en los cuatro extremos; tapa ovalada que se levanta por el lado largo con charnela en el opuesto, con forma de concha de gallones cóncavos y pequeña elevación central; cuenco interior único.
Marcas en el interior del deposito de Madrid Corte repetida(castillo) y con marca de contrate y marcador de Corte de Madrid Bernardo Bravo Melcón que ocupó el cargo entre 1755 y 1760. Su marca personal va unida a la cronológica 55, así esta marca que se ve 55/MCN, Obras que lleven esta marca de Bernardo Bravo Melcón tenemos dos en patrimonio Real, al ser marcador de la Corte, un Aguamanil realizado por Fernando Velasco y una lámpara de iglesia realizada para la parroquia real, según consta en su inscripción.
Estamos ante un típico salero madrileño de la época de Felipe V y Carlos III, en que imperó el barroco y rococó con raras excepciones, siguiendo modelos franceses. La estructura más típica es la que perfila los bordes inferiores mediante tornapuntas en ese que provocan una sensación de continuidad. La boca mas o menos moldurada suele componerse con dos trazos curvilíneos para los lados cortos y otros dos para los largos, pero sin acentuar mucho la convexidad, para que la tapa de línea continua se adapte con facilidad. Como ejemplos de estos modelos franceses podemos citar sendas parejas de Jean François Balzac de 1750/1751 y de Joseph Charvet, platero del Duque de Orleáns de 1753/1754. Este salero sigue esos ejemplos u otros semejantes con absoluta fidelidad, la importancia de este salero es la rareza de encontrar este modelo en fecha tan temprana en Madrid 1755/1760.
























